La cuenca del rio Guadalfeo  
 
   
 
     
 
   
   
     
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¿Qué es el agua?

El agua es una de las moléculas más pequeñas necesarias para el funcionamiento de la vida y existe en la tierra en tres estados:
-       Sólido (hielo y nieve)
-       Líquido
-       Gaseoso (vapor de agua)
 
El agua nació en el Universo cuando el oxígeno, creado en las estrellas, se unió al hidrógeno, la materia más vieja del Cosmos. En ciertas condiciones de temperatura y presión, un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno se unen para formar una molécula de agua, que químicamente se representa como H2O.
 
Cuando se formó la Tierra, hace unos cuatro mil quinientos millones de años, era una enorme bola en constante fusión con cientos de volcanes activos en su superficie. Esta enorme bola caliente estaba rodeada de diversos gases, entre ellos el oxígeno (O) y el hidrógeno (H), que se combinaron para formar moléculas de agua (H2O) en forma de vapor de agua. Después la Tierra se enfrió, el vapor de agua se condensó, es decir, el agua pasó de su estado gaseoso a su estado líquido, y cayó al suelo en forma de lluvia, llenando las depresiones del planeta y creando los océanos. Mil millones de años después, en los océanos se reunieron las sustancias químicas que darían origen a la vida: metano, nitrógeno y agua. Desde entonces, la misma agua ha circulado una y otra vez por el planeta, originando y conservando la vida.
 
En una gota de agua hay trillones de moléculas, que no están sólidamente unidas entre sí. Cuando el agua fluye, las moléculas se deslizan unas sobre otras. Por ello el agua líquida no tiene una forma definida.
 
En cambio, las moléculas de agua sólida se disponen en forma de pequeñas pirámides. Quedan sujetas unas a otras y no se pueden mover. El hielo es más liviano que el agua líquida, pero ocupa un volumen mayor porque las moléculas están más separadas. Por eso una botella de vidrio llena de agua puede estallar al congelarse. El vapor de agua es agua en estado gaseoso. Cuando se calienta el agua hasta los 100ºC se evapora y las moléculas pierden toda su conexión. Lo normal es que al enfriarse el vapor se condense formando gotitas de agua, pero también se puede transformar directamente en hielo en un proceso que se conoce como sublimación.
 
Para cambiar de un estado a otro, el agua debe recibir o liberar mucha energía. Esta energía la recibe del Sol. Cada día el Sol evapora 1.000.000.000.000 (un billón) de toneladas de agua.
 
En la Tierra hay 1.400 millones de kilómetros cúbicos de agua, pero el 97% es agua salada. Del 3% restante, tres cuartas partes están congeladas o forman parte de recursos inaccesibles y por lo tanto no se pueden beber. Eso nos deja a los humanos cerca de un 1% del total de agua en la Tierra para usar.
 
El agua, en cualquiera de sus tres estados, se traslada de un lugar a otro del planeta continuamente. Sin embargo, la cantidad total de agua en el planeta no varía. La circulación y conservación del agua en la Tierra es lo que se llama ciclo hidrológico y los pasos de un estado a otro condicionarán el ritmo de este ciclo. Gracias al ciclo del agua, que constantemente purifica este valioso elemento, hoy disfrutamos de la misma agua que bebieron en su día los dinosaurios.

 

 

 
     
  @ Grupo de Dinámica de Flujos Biogeoquímicos / Sección de Ríos y Embalses / Centro Andaluz de Medio Ambiente / Junta de Andalucía-Universidad de Granada / info@cuencaguadalfeo.com / www.dinamicaambiental.com