La cuenca del rio Guadalfeo  
 
   
 
     
 
   
   
     
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Modelo integral de la cuenca

 
Antecedentes

La revisión de los modelos integrales existentes a escala de cuenca permitió detectar ciertas lagunas, que resultan especialmente relevantes para el estudio de la cuenca del río Guadalfeo. En concreto, se trata de las deficiencias que se detallan a continuación:

  1. Modelos de cuencas donde coexistan usos agrícolas y no agrícolas con órdenes similares de importancia.
  2. Modelos de cuencas en clima mediterráneo, en las que los procesos que caracterizan los periodos secos, que a veces son muy prolongados, determinan en gran medida la evolución de los flujos. Los periodos de sequía no responden al esquema causa-efecto (como por ejemplo lo hace el proceso de generación de escorrentía que responde a una entrada tipo pulso) sino que engloban procesos con retardo en su respuesta, que es mucho más modulada y continua en el tiempo. Su estudio y modelación se encuentran aún en una fase precoz de desarrollo.
  3. Modelos de precipitación basados en episodios de lluvia y borrascas, como primeras unidades temporales de entrada. El acople espaciotemporal de la evolución de las borrascas permite realizar de una forma más realista la convolución asimismo espaciotemporal de la respuesta de cada unidad hidrológica considerada.
  4. Modelos meteorológicos de caracterización de borrascas y correlación espacial de la precipitación en la cuenca. Esto permite, a partir del análisis de cada tipo de borrasca y la correspondiente respuesta de la cuenca, realizar n simulaciones, generadas de forma estocástica, de la sucesión de borrascas y periodos secos en un año, y varios años a su vez. Con todo ello, por un lado se traslada a los resultados la incertidumbre asociada a la distribución de precipitación en la cuenca, y por otro obtendremos la función de Densidad a partir de las n salidas globales generadas, siempre que n sea lo suficientemente elevado.
  5. Modelos hidrológicos de generación de escorrentía con base morfológica. Esto permite, puesto que el modelo de circulación del agua es la base de la circulación de sedimentos y otras sustancias, aplicar el modelo final en otras cuencas sin necesidad del análisis estadístico de pares lluvia-escorrentía.
    Más allá, si la parametrización del modelo a distintas escalas espaciotemporales se fundamenta en lo posible en la morfología, su adaptabilidad a nuevos entornos será mucho mayor.
  6. Modelos con entrada de datos procedentes de fuentes diversas (sensores remotos, estaciones, fotografías, campañas, etc.) que permitan la retroalimentación del sistema.
  7. Modelos de la zona litoral. En la zona mediterránea abundan cuencas que vierten directamente al mar, con gradientes elevados de cota, en las que dichas condiciones de contorno no pueden contemplarse únicamente como un cierre de la cuenca que sufre los efectos de los aportes acarreados, sino como un sistema que interviene directamente en la capacidad de transporte de la red de drenaje y, por tanto, condiciona la evolución de su morfología.
  8. Modelos que incorporen el distinto nivel de conocimiento de los flujos de agua, de sedimentos y de sustancias, y las consecuencias de esta diferencia en los resultados.
  9. Modelos ecológicos relativos a la fauna y flora de los sistemas acuáticos. El carácter integral tiene aún pendiente incorporar estos aspectos, que la Directiva Marco de Aguas ha resaltado en su doble faceta de indicadores de calidad, y objetos de conservación.
 

 

 
     
  @ Grupo de Dinámica de Flujos Biogeoquímicos / Sección de Ríos y Embalses / Centro Andaluz de Medio Ambiente / Junta de Andalucía-Universidad de Granada / info@cuencaguadalfeo.com / www.dinamicaambiental.com