Tal vez una de las manifestaciones más evidentes de la gran heterogeneidad de la cuenca del río Guadalfeo, propiciada por la interacción de un clima mediterráneo semiárido con un clima de alta montaña y por las grandes pendientes y abrupta orografía, sea la distribución espacial de los fenómenos atmosféricos. La precipitación media anual varía desde los 800 mm en las regiones altas de Sierra Nevada hasta los 450 mm en la costa de Salobreña o en Padul (ésta última localidad con un clima continental más seco). Por su parte, el carácter torrencial de las precipitaciones afecta a toda la cuenca, ya sea Sierra Nevada, Sierra de la Contraviesa o Sierra de Albuñuelas.
La nieve sólo aparece con intensidad en las cuencas de Sierra Nevada, donde representa algo menos de la mitad de la precipitación anual. En otras zonas, como la Sierra de Lújar, se presenta tan sólo esporádicamente. Cerca de los dos tercios de la nieve que cae en las cumbres de Sierra Nevada llega a fundirse. Sin embargo, no existe un ciclo de fusión claro, presentándose más bien varios ciclos anuales de acumulación-fusión en función de las borrascas y de las temperaturas y vientos del año. En cualquier caso, es importante destacar el hecho de que en primavera se produce un deshielo predominante, que suele darse entre Mayo y Julio, y ocasiona un considerable incremento del caudal de los ríos durante ese periodo.
Se estima que la precipitación media total en la cuenca alcanza los 746 hm³/año. De ellos, 74 hm³ son en forma de nieve, y de estos, 41 hm³ concluyen su fase de almacenamiento en estado sólido y llegan a los cauces en algún momento del año. Los resultados referentes a la nieve hay que considerarlos con todas las reservas que impone el no disponer de medidas reales, hecho que ha sido en gran parte subsanado con la instalación de nuevas estaciones meteorológicas a 2.500 m de altura, por encima de la cota de nieve media (Moñino, Herrero y Barrós, 2004) y cuyos datos se incluirán en la presente página web tan pronto como estén disponibles.
* Los datos y mapas que se muestran en este apartado han sido obtenidos a partir del modelo de simulación de datos Soil Water and Assessment Tool (SWAT) y por lo tanto no han sido generados por el modelo de gestión integral de cuenca que dará como resultado el presente estudio. En consecuencia, esta información se difunde con las reservas que impone el no haber sido elaborada con un modelo propio y está sujeta a modificaciones y actualizaciones conforme vaya progresando el desarrollo de la mencionada herramienta de análisis.
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