La zona de estudio se caracteriza por contar con tres grandes tipos de cultivos: el cultivo intensivo o bajo plástico concentrado en la parte baja de Motril (Carchuna), el tradicional de la caña de azúcar que se encuentra en declive y ocupa desde hace siglos el delta del Guadalfeo y los frutales subtropicales que inundan el valle del río Verde en Almuñecar. Todos ellos son cultivos que se caracterizan por su alto consumo de agua.
En la comarca de La Alpujarra, que ocupa la mayor parte de la cuenca alta, destaca la elevada proporción de pastizales orientados al ganado menor, y una importante superficie forestal. También existen cultivos de huerta, patatas y cítricos, así como olivar y cereal de regadío.
El valle de Lecrín dedica cerca de la mitad de sus tierras productivas a cultivos leñosos. El resto se reparte entre pastizal y terreno forestal. Entre los cultivos regados destacan los cítricos, hortalizas, olivar, frutales y patatas.
En el área costera predominan los cultivos de invernadero y los de frutos subtropicales. La zona concentra un elevado índice de turismo costero y la pesca supone asimismo un sector económico con representación significativa en puertos como el de Motril.
En la región interior de La Contraviesa, los pueblos están cada vez más deshabitados y el proceso de despoblación iniciado en los años 40 no ha parado de agravarse, siendo numerosos los poblados de bella arquitectura alpujarreña enclavados en privilegiados entornos que han sido abandonados y se encuentran en un proceso más o menos adelantado de ruina. Los principales recursos de la zona son: los frutos secos, la vid, la ganadería, la apicultura y los invernaderos, que han ido ganando terreno hacia el interior en los últimos años.
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